Angustia - Vínculos - Duelo - Inhibiciones - Miedos o fobias - Culpa - Estrés - Autoexigencia - Tristeza o depresión - Dudas - Trastornos de alimentación
Cada uno de estos malestares y otros muchos más son una oportunidad para empezar a hablar. No esperes a que el malestar te desborde.
Todo comienza con una primera entrevista de valoración. Es el espacio para que pongas palabras a tu malestar y donde, juntos, definimos cómo será el trabajo: frecuencia, horarios y el encuadre que sostendrá tu proceso.
Un tiempo de escucha profunda orientado a reconocer y desanudar los patrones y conflictos que te detienen. Aquí, el hilo de tu propia historia guía el trabajo hacia una nueva relación con aquello que te hace sufrir.
El análisis no es infinito; apunta a un cierre donde hayas construido un saber propio sobre tu deseo. El objetivo es que puedas habitar tu vida de una manera nueva.